En Sinaloa se cultiva el tomate de exportación al cual se suman 200 mil jornaleros de los estados de Veracruz, Oaxaca y Puebla, de estos 24 mil son menores de 14 años. Las explotaciones hortícolas de Sinaloa generan buenas divisas al país: En 2007, se cosecharon 316 mil 828 toneladas de tomate, que representaron ganancias por 572 millones de dólares, según la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa.
Cada kilo de tomate cherry se les paga a un peso con 40 centavos por kilo de tomates recolectados, siendo el padre quien cobra la paga de los menores. Para los agricultores cada uno de los niños jornaleros deja grandes ganancias porque producen mas que un adulto, cortando los tomates fácilmente con sus pequeñas manos, no se quejan del trabajo duro bajo los rayos del sol, los fumigantes y plaguicidas.
La presencia laboral de niños en los surcos no es un asunto aislado, mucho menos cuando la legislación laboral es tan laxa a favor de los empresarios: los inspectores del IMSS o la Secretaria del Trabajo y Previsión Social están obligados a notificar alguna anomalía, como la presencia de niños y si se encuentra algún niño laborando la pena máxima es una multa de 155 salarios mínimos.Ante la necesidad de mano de obra, los padres condicionan a las empresas y productoras agrícolas para que sus hijos sean empleados sin importar las condiciones, 5 millones de niños trabajan en México de los cuales el 65% no reciben pago. Los niños que no trabajan pero estudian reciben becas del Programa Monarca de la Sedesol.

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