La prostitución infantil, se define como "la acción de contratar u ofrecer los servicios de un niño para realizar actos sexuales a cambio de dinero u otra contraprestación con esa misma persona o con otra". Cabe destacar que en virtud de esta definición, la prostitución infantil no la "comete" el propio niño, sino la persona que contrata u ofrece sus servicios.
Los rostros de la explotación sexual comercial infantil (ESCI): se produce de diversas maneras, entre las que incluyen la prostitución infantil, pornografía infantil, tráfico de niños con fines sexuales y turismo sexual. El turismo sexual infantil implica, la producción de pornografía, la prostitución, el tráfico de personas asociada a la migración y la trata de personas.
Los estudios muestran que el principal flujo de turistas que participan en la ESCI en el turismo, proviene de los países económicamente desarrollados de Europa Occidental, Norteamérica, Asia y Oceanía. También se trata de un problema regional. Por ejemplo los turistas provenientes de Japón viajan a Indonesia o Tailandia, o canadienses y norteamericanos que viajan a México o el Caribe.
Las poblaciones de los países afectados, casi en su totalidad, atraviesan problemas económicos, los cuales son utilizados por el explotador para introducirlos a un circuito de explotación sexual: la oferta y demanda de sexo. Su causa proviene de una interacción compleja entre factores sociales, culturales y como ya se había mencionado, económicos.
Tailandia, Camboya, India, Brasil y México se han identificado como principales focos de explotación sexual infantil. La inmensa mayoría de estos niños tienen entre ocho y dieciocho años aunque existen informes de niños mas pequeños y estos provienen de zonas marginales; Algunos son vendidos por sus propios padres, otras veces, los niños son raptados de sus propios hogares, a la salida de la escuela o mientras transitan por las calles cerca de sus casas o son niños que escaparon de sus casas por encontrarse en muy malas condiciones de vida y son engañados ofreciéndoles algún tipo de trabajo o ayuda económica y una vez que han logrado ganarse su confianza son llevados a lugares de prostitución donde son encerrados, golpeados, privados de agua y alimentos, abusados sexualmente y drogados.
El futuro de los niños que sobreviven a estas condiciones y llegan a librarse de ellos es de lo más triste y desolador, pues terminan siendo drogadictos de por vida, se convierten en delincuentes o continúan prostituyéndose a cambio de droga o comida, contagiados por alguna enfermedad de transmisión sexual o en algunos casos termina en suicidio, pues intentemos imaginar el concepto de la vida que estas condiciones y experiencias terminan provocando en esos niños, que se ven a sí mismos como seres que no merecen nada, que no valen nada.
Desafortunadamente, este terrible “negocio”, al igual que todos se encuentra sometido a la ley de la oferta y la demanda, mientras haya personas dispuestas a pagar por los servicios sexuales de un niño, habrá otros que se dediquen a reclutarlos, para satisfacer a clientes dispuestos a pagar por ello.


